HONG KONG, CHINA (28 de Febrero de 2017) — Las necesidades de infraestructura en los países en desarrollo de Asia y el Pacífico superarán los 22,6 billones de dólares hasta 2030, o 1,5 billones de dólares al año, si se pretende que la región mantenga el impulso de crecimiento, según un nuevo informe de referencia del Banco Asiático de Desarrollo (Asian Development Bank – ADB). Las estimaciones aumentan hasta más de 26 billones de dólares, o 1,7 billones de dólares al año, cuando se incluyen los costes de atenuación del cambio climático y de adaptación.

El informe, Meeting Asia’s Infrastructure Needs (Hacer frente a las necesidades de infraestructura de Asia), se centra en energía, transporte, telecomunicaciones y en infraestructuras relativas a agua e instalaciones sanitarias. El informe analiza de manera exhaustiva el volumen actual de infraestructuras y las inversiones realizadas en estas, las necesidades futuras de inversión y los mecanismos de financiación para los países en desarrollo de Asia.

«La demanda de infraestructura en toda Asia y el Pacífico supera con creces a la oferta actual», ha dicho el presidente del ADB Takehiko Nakao. «Asia necesita infraestructuras nuevas y actualizadas que establezcan la norma en términos de calidad, que fomenten el crecimiento económico y que respondan al desafío global urgente que supone el cambio climático».

El desarrollo de las infraestructuras en los 45 países que abarca el informe ha aumentado considerablemente en las últimas décadas, consiguiendo estimular el crecimiento, reducir la pobreza y mejorar la vida de las personas. Pero sigue habiendo una gran brecha en infraestructuras, con más de 400 millones de personas que todavía carecen de electricidad, 300 millones sin acceso a agua potable y alrededor de 1500 millones sin acceso a instalaciones sanitarias básicas. Muchas economías en la región carecen de puertos, vías de tren y carreteras que podrían conectarlas de manera eficiente con mercados más grandes a nivel nacional y mundial.

«El ADB se compromete a trabajar con países miembro y a utilizar nuestros 50 años de experiencia y conocimientos para satisfacer las necesidades de infraestructura en la región. Dado que el sector privado es clave para cubrir las carencias de infraestructura, el ADB promocionará políticas favorables a las inversiones y reformas normativas e institucionales para desarrollar una cartera de proyectos negociables para alianzas público-privadas», ha afirmado el señor Nakao.

Aspectos fundamentales del informe Meeting Asia’s Infrastructure Needs

  • Los países en desarrollo de Asia tendrán que invertir 26 billones de dólares entre 2016 y 2030, o 1,7 billones de dólares al año, si se pretende que la región mantenga el impulso de crecimiento, erradique la pobreza y responda al cambio climático (cálculo ajustado al cambio climático). Sin los costes de atenuación y adaptación del cambio climático se necesitarán 22,6 billones de dólares o 1,5 billones de dólares al año (cálculo de base de referencia).
  • Las mayores inversiones ajustadas al cambio climático serán de 14,7 billones de dólares para energía y 8,4 billones de dólares para transporte. Las inversiones en telecomunicaciones alcanzarán los 2,3 billones de dólares, con un coste de 800.000 millones de dólares durante el periodo en agua e instalaciones sanitarias.
  • Al incorporar los gastos de atenuación del cambio climático y de adaptación, Asia del Este representará un 61% de las necesidades de infraestructura hasta 2030. En porcentaje del PIB, sin embargo, el Pacífico va al frente del resto de subregiones, pues necesita inversiones valoradas en el 9,1% del PIB. A esta región le sigue Asia del Sur con el 8,8%, Asia Central con el 7,8%, Asia del Sureste con el 5,7% y Asia del Este con el 5,2% del PIB.
  • El cálculo anual de 1,7 billones de dólares ajustado al cambio climático es más del doble de los 750.000 millones de dólares que el ADB estimó en 2009. El principal factor causante es la incorporación de inversiones relacionadas con el cambio climático. Y un factor aún más importante es el crecimiento rápido y continuado previsto en la región que genera nueva demanda de infraestructuras. La inclusión de todos los 45 países miembro del ADB en la región de Asia en desarrollo, en comparación con los 32 del informe de 2009, y el uso de los precios de 2015 frente a los precios de 2008 también explican el aumento.
  • En la actualidad, la región invierte anualmente una cantidad estimada de 881.000 millones de dólares en infraestructuras (para 25 economías con datos adecuados, lo que comprende el 96% de la población de la región). La brecha de inversión en infraestructuras (la diferencia entre las necesidades de inversión y los niveles actuales de inversión) es igual al 2,4% del PIB previsto (ajustado al cambio climático) para el periodo de 5 años de entre 2016 y 2020.
  • La República Popular China (RPC) tiene una brecha de un 1,2% del PIB en el supuesto ajustado al cambio climático. Sin la RPC, la brecha aumenta a un muy superior 5% del PIB previsto de las 24 economías restantes. Las reformas públicas financieras podrían generar ingresos adicionales que se calcula que reducirían alrededor del 40% de esta brecha (o el 2% del PIB) de estas 24 economías. Para que el sector privado compense la brecha restante (3% del PIB), los 63 000 millones de inversión actuales deberían aumentar hasta los 250 billones de dólares al año entre 2016 y 2020.
  • Las reformas normativas e institucionales son necesarias para que la infraestructura sea más atractiva a los inversores privados y para generar una cartera de proyectos negociables para alianzas público-privadas (en adelante, APP). Los países deberían implementar reformas relacionadas con las APP, como promulgar leyes de APP, agilizar los procesos de adquisición y licitación de APP, presentar mecanismos de resolución de disputas y establecer unidades de gobierno independientes de APP. También es necesario un desarrollo de los mercados de capitales para ayudar a canalizar los ahorros sustanciales de la región hacia inversiones productivas en infraestructura.
  • Los bancos de desarrollo multilateral (en adelante, BDM), incluido el ADB, han respaldado un 2,5% estimado de inversiones en infraestructuras en los países en desarrollo de Asia. Si excluimos a la RPC y a la India, las contribuciones de los BDM superan el 10%. Una parte cada vez mayor de la financiación del ADB está yendo ahora a proyectos de infraestructuras del sector privado. Más allá de las finanzas, el ADB está jugando un papel importante en Asia al compartir su experiencia y sus conocimientos para identificar, diseñar e implementar buenos proyectos. El ADB está ampliando las operaciones, integrando tecnología más avanzada y más limpia a proyectos y simplificando los procedimientos. El ADB también promoverá políticas favorables a la inversión y reformas normativas e institucionales.

El ADB, con sede en Manila, se dedica a combatir la pobreza en Asia y en el Pacífico a través del crecimiento económico inclusivo, del crecimiento ambientalmente sostenible y de la integración regional. Creado en 1966, el ADB celebra 50 años de alianzas para el desarrollo en la región. Es propiedad de 67 miembros, 48 de ellos de la región.

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